Cómo elegir tu lámpara de escritorio
Una buena lámpara de escritorio te deja leer, estudiar o trabajar horas sin cansar la vista. Antes de elegir, fíjate en tres cosas:
- El tono de luz. Para leer y trabajar conviene una luz neutra o blanca (4000 a 5000 K). Para ambientar, una cálida (2700 a 3000 K). Muchas de nuestras lámparas LED te dejan cambiar de tono y regular la intensidad con un toque.
- El brazo. Si trabajas en computadora, busca brazo articulado o cuello flexible para dirigir la luz al teclado sin que rebote en la pantalla.
- Con o sin cable. Las recargables e inalámbricas las mueves a donde quieras. Las de cable con puerto USB te sirven además para cargar el celular.
Si buscas una lámpara para el buró o la sala, revisa las lámparas de mesa. Para leer en un sillón, una lámpara de pie con brazo funciona mejor.
Preguntas frecuentes
¿Qué luz es mejor para estudiar, cálida o fría?
Una luz neutra o blanca, entre 4000 y 5000 K, porque ayuda a concentrarte y a ver bien la letra. Deja la luz cálida para la noche o para relajarte.
¿Cuánto dura la batería de una lámpara recargable?
Depende del modelo y de qué tan fuerte la uses. En cada producto viene la capacidad de la batería; con la luz al mínimo suele durar bastante más que al máximo.
¿Una lámpara LED de escritorio daña la vista?
No, si la luz no parpadea y está bien difuminada. Lo que cansa la vista es trabajar con la lámpara como única luz en un cuarto oscuro: deja también una luz general encendida.



